En este libro transformador, Joyce Meyer revela poderosas verdades de la Palabra que ayudarán al lector a manejar todas sus emociones en la dirección correcta. A través de ilustraciones jocosas y aplicaciones de la vida diaria, Joyce da las claves para mantener tus emociones en el lugar indicado mientras le permites al Espíritu Santo que te dirija y guíe.
Cada etapa transitada por la humanidad contiene sus propias características y, el hombre en estos momentos tan agudos en el planeta, está siendo conducido a vivir profundas mutaciones en sus estructuras materiales y sutiles. El consumo armónico de legumbres, cereales, frutas y vegetales auxilia a disipar conductas retrogradas e instintivas que impiden el desarrollo de procesos ampliatorios de la consciencia.
¿Y esto qué relación tiene con que la mayor parte de los médicos no se entere?
Es evidente…. Los eicosanoides regulan todas las funciones de todas las células: las hormonas, los neurotransmisores, las enzimas, las defensas, el estado de ánimo, la memoria, la salud celular, el envejecimiento o rejuvenecimiento, nuestros sentidos, nuestra inteligencia, nuestra capacidad de hacer, de pensar y de sentir… todo.
Tenemos una industria médica que gasta y gana billones de euros cada año; tenemos los aparatos más ingeniosos y los laboratorios más grandes y avanzados, pero ¿quién hubiera podido sospechar que un simple aparato, uno que si quieres lo podrías hacer tu mismo, sería capaz, en toda su sencillez, de hacer ruborizar a esa industria de billones? Y esto por el hecho que es capaz de hacer de una manera simple y barata lo que estos gigantes no pueden ni con toda la voluntad y el dinero del mundo.
Es un hecho que el principal flagelo de la moderna civilización occidental es la debilidad del sistema inmunológico. La sobre exposición del organismo a toxinas, pesticidas y químicos contaminantes, un sistema nutricional inadecuado, altísimas dosis de estrés y el uso indiscriminado de antibióticos y fármacos, completan un cuadro donde lo milagroso es que aún el ser humano sobreviva. Por ello no es de extrañar la proliferación de afecciones que afecta a nuestra sociedad y que obliga a cuestionar nuestra supuesta “mejor calidad de vida” con respecto al pasado.
El Té Kombucha: Hubo un tiempo en que el té logrado a base del hongo Kombucha llego a ser considerado como la medicina de Dios. Es tan renombrado en oriente como en muchos países de occidente donde las propiedades de este té medicinal son muy apreciadas. El té de kombucha se logra, por la fermentación de un preparado tradicional de té común con el adicionado de azúcar y puesto en contacto directo con el hongo Madre....
La gente que cree en la terapia del gorgojo: Ingerir insectos vivos no es precisamente una costumbre argentina. Sin embargo, en la actualidad hay alrededor de 150 mil personas en todo el país que ingieren un tipo de escarabajo, popularmente llamado “gorgojo”, que promete calmar los dolores y aliviar las patologías crónicas. Mendoza no es la excepción, ya que aquí no sólo se consumen sino también se crían. Por estos días existe una cadena solidaria en el país que promueve, a través de Internet, la ingesta de estos insectos -que se pueden adquirir gratis- para aliviar enfermedades que van desde la artritis, pasando por la psoriasis, hasta el cáncer y el sida.
La Energía del sustento que la consciencia recibe a través del alimento, asume connotaciones diversas. Los vegetales, las frutas, las legumbres, los cereales también son instrumentos de la energía, son herramientas del sustento. Siendo más sutiles, facilitan un aprovechamiento más profundo. Por ellos, el pulso que vivifica la existencia puede ser contactado en patrones vibratorios más cercanos a su origen.
El escritor Juan Gelman describió la situación en su artículo La doma de los jóvenes bravíos, un texto en el que afirmaba: “Hay una verdadera parafernalia para lograrlo en Estados Unidos y el remedio es sencillo: consiste en criminalizar y aún más, en patologizar a los jóvenes norteamericanos rebeldes, disconformes con el autoritarismo y que lo retan. Se les considera trastornados mentales y carne de tranquilizantes, anfetaminas y otras sustancias psicotrópicas.
En qué cabeza cabe dar por ejemplo AZT cuyo prospecto admite que provoca leucopenia o sea caida de las defensas, justamente en personas HIV positivas supuestamente inmunodeprimidas. Es un verdadero genocidio el que están haciendo con estas personas. Ya somos muchos miles de científicos de todo el mundo los que denunciamos la gran mentira oficial con respecto al SIDA, cómplice de este genocidio.